miércoles, 28 de agosto de 2013

Arroz con cebolla y huevo

¿Que por qué no hay nombre especial?
Le tengo demasiado respeto a este, el más noble de los platos, por ser siempre una opción deliciosa, saludable y económica, que nos sorprende en los más complejos momentos con la sencillez de sus componentes, que en general todos tenemos en casa aún siendo los más colgados del mundo.

¿Que cuáles son esos sencillos componentes?

- arroz
- 1 cebolla
- 1 huevo

Si, eso solo.
Pero para que quede con sus consistencia justa es necesario seguir un procedimiento (muy noble, por cierto).

Por las dudas voy a dejar instrucciones para tontos, y para obsesivo-compulsivos.

Llenamos una cacerola de agua hasta la mitad. El agua puede estar fría o caliente, no importa. La ponemos al fuego. Le echamos un chorrito de aceite y sal al agua. Cuando hierve (a saber, que hierva es que esté lleno de burbujas), ponemos una taza de arroz. Eso queda ahí.

Por otro lado ponemos una sartén con un chorrito de aceite y ponemos la cebolla cortada como sea, no es de importancia; a menos que seas obsesivo-compulsivo, en cuyo caso deben estar todos los trozos cortados del mismo tamaño.

Movemos cada tanto el arroz, y lo vamos probando después de un rato. Es importantísimo que el arroz no quede pastoso. Tenemos que colarlo cuando aun podemos distinguir un grano del otro. Nadie quiere ponerle cebolla y huevo a un pastiche, de la misma manera que no querrías ponerle mayonesa.

Cuando la cebolla está dorada apagamos el fuego.

Tenemos arroz hervido, colado y no pegoteado de vuelta en su olla fuera del fuego. Mezclamos las cebollas doradas con el arroz.

Ahora lee atentamente. Vas a poner la olla con el arroz y la cebolla mezclado en el fuego mínimo otra vez y vas a romper el huevo y echarlo arriba de la mezcla.
Si, posta, un huevo crudo en la mezcla.

...

¡Cómo que le pusiste un huevo crudo arriba a la comida!
¡Mezclalo! ¡Mezclalo rápido antes que los comensales se enteren lo que hiciste!
El huevo se va a ir pareciendo más al huevo revuelto de a poco.
Ahí usa tu gusto sobre huevo para cocerlo el tiempo necesario, siempre revolviendo.
Después de apagar el fuego lo dejamos unos minutos tapado y ya.

Fin.


Esta receta me hace pensar siempre en que las recetas deberían esforzarse más en comunicar cómo sabe el plato, que lo que contiene. Este plato cambia mucho de saber dependiendo cuánto tiempo dejes cocer el huevo. Por eso, si le tendría que poner, a pesar del respecto, un nombre especial, este plato se llamaría Coagulación.



lunes, 26 de agosto de 2013

Quiche Ediposa

Parte 1: Quiche [ki:ʃ]
Así que quiche. Si.
Para el que no tenga ni idea de qué es una quiche, que sí, en efecto es de género femenino, aquí Wikipedia los instruye:

En gastronomía, una quiche (IPA: [ki:ʃ]) es un tipo de tarta salada derivada de la cocina francesa (quiche lorraine).

Fancy.


¿Qué tenemos?

- dos paquetes de espinaca hervida.
- una lata de picadillo.
- una masa de tarta.
- ajo, pimentón, sal y pimienta.
- queso cheddar

La clave es buscar un recipiente donde la masa se pueda acomodar en forma de cuenco, osea, con un bordecito para que no se vaya todo el relleno al diablo.

Proceso la espinaca ahí nomas en el tarro donde está guardada, le pongo el picadillo, que a veces es medio difícil de separar, todo depende de cuán artificial sea. Lo termino pisando con un tenedor generalmente para que después no me quede una bola de picadillo en la mitad del relleno.

Ahí nomas, ajo deshidratado, como para encontrar un poco de sabor cada tanto. Sal pimiento. Un toque de pimentón dulce. Un par de fetas de queso cheddar arriba. Al hornex.

No me pregunten cuánto tiempo, simplemente miren el borde de la masa y dejen que ella los inspire.

- - -

Al final el queso era muy plástico, así que ya se ve qué paso NO repetir.

Parte dos: ¿Por qué fracasó el quiche?
Por dos motivos. El primero fue de carácter ontológico; no era quiche. El quiche se hace vertiendo una preparación a base de huevos y crema que se vierte sobre el relleno. Nunca hubo tal cosa. El segundo fue más filosófico. La masa nunca se separó del recipiente; no abandonó su receptáculo formados madre matriz.



miércoles, 21 de agosto de 2013

Pseudo Risotto de sobras

Tenía hambre. Ese hambre densa, de comida sabrosa y calentita. Había almorzado una especie de spaghetti con salsa con salchichas.

Abrimos la heladera, miramos la alacena; los canastos.

Separamos al azar:

*Una suprema de pollo fría.
*Un puchito de coliflor hervida.
*Unas hojas de acelga hervida.
*Arroz.

Ahí recuerdo que alguna vez me hablaron sobre el Risotto, que en sí es una cocción distinta del arroz. ¿Por qué no probé su consistencia cuando mi compañero de trabajo quiso hacérmelo probar? Me vendría bien ahora…

No. Nunca hice Risotto. Yo al arroz lo hiervo.

Probemos qué onda. Pongo el arroz en la olla, le voy echando agua de a poquito.

En la mitad del proceso le hecho el coliflor. No porque sepa que estoy haciendo, sino de impaciente. Ahí va también la suprema cortada en pedacitos. 
Le voy echando más agua, parece estar funcionando.

Sal, pimienta. Pimentón dulce, ¿por qué no? Ajo deshidratado.

Dudo sobre si ponerle acelga. Gana el sí.

Agrego un toque de sal porque le falta. El arroz aún tiene ese centrito durito que se vuelve arenoso cuando lo mordés. 
Más agua. En total, fueron 3 tazas.

Apago el fuego, que estuvo siempre moderado. Lo tapo y me voy a jugar un solitario.

Vuelvo, y chupó bastante agua. No quedó como debería el Risotto, creo, pero se parece al arroz con caldito de mi vieja, así que mal no puede estar.

La verdad que el arroz, pollo, coliflor y pimentón, es una combinación que repetiría.


Conforme. Me voy a comer.